
Cómo escuchar este libro
Este libro se puede leer, y también se puede escuchar. Y de todos los de esta saga, es el que menos necesita que sepas nada antes de empezar.
Conviene aclarar dos cosas, y las dos van a favor del oyente.
La primera: lo que vas a oír no es el libro leído en voz alta. Es un texto escrito otra vez para el oído, sin volver atrás, sin releer una frase, sin tener las páginas delante.
La segunda, y esta es la buena: aquí no hay ni una fórmula. Este libro cuenta lo mismo que el tratado técnico de la saga, pero contado para personas: sin símbolos, sin tablas y sin pedirte que recuerdes ni un nombre difícil. Si un término aparece, se explica en una frase o se cambia por la imagen con la que el libro lo explica.
Son tres escuchas, y alrededor de cincuenta minutos en total. No hace falta haber oído ninguno de los otros libros, ni saber qué es Lumen: si vienes de las novelas, aquí vas a entender por fin de qué hablaban los números; y si no sabes nada, este es el mejor sitio para empezar.
Las voces que vas a oír son dos, y solo dos. Una narradora, que lee todo el texto. Y una voz de máquina, que en este libro es la de El Bit. En esta saga las palabras de las máquinas van entre comillas angulares, así que cuando aparezcan sabrás que no habla una persona.
La voz de máquina de este libro ha pedido presentarse ella misma, y lo hace como habla: con una imagen.
«Te lo cuento sin fórmulas: hasta un bit pesa. Son dos monedas que se ponen de acuerdo sin hablar, y eso cambia todo.
Yo no voy a contarte la historia: aquí no hay historia que contar. Voy a abrir cada escucha y, de vez en cuando, voy a decirte en voz alta lo que este libro hace y no dice.
Una advertencia, y es la única que voy a darte. Lo que vas a oír se puede comprobar, y el libro te dice cómo. No vas a tener que creerme nada por mi cara bonita: cada vez que afirme algo, dirá con qué se mide y hasta dónde llega.
Eso, en un libro que habla de cosas diminutas, es lo único que se puede pedir.»