
Cómo escuchar este libro
**Cuentos de la Tierra de los Que Piensan.** Texto de Poli. Versión para escuchar de Cadences Lab. Narración: Ximena.
Si estás oyendo esto, es que has decidido escuchar unos cuentos en lugar de leerlos. Gracias. Escuchar es más difícil que leer y más generoso, porque no se puede volver atrás.
Antes de empezar conviene aclarar tres cosas. Se tarda dos minutos y te va a ahorrar bastante confusión.
La primera. Esto no es el libro leído en voz alta. Es un texto distinto, escrito otra vez para el oído, y más largo que el original. Al oído no existe la página: no puedes releer una frase que se te ha escapado ni volver dos párrafos atrás para comprobar quién era aquel personaje. Así que aquí las cosas se dicen cuando hacen falta, y las que importan se dicen de dos maneras distintas.
La segunda. Cada escucha trae un cuento entero, y dura lo que dura un trayecto: entre doce y dieciséis minutos. Al final hay dos piezas más cortas, un capítulo de aprendizajes y un apéndice de preguntas, que van juntas en la última escucha. Puedes oír una por viaje o tres seguidas; el texto no se enfada por ninguna de las dos cosas.
La tercera, y esta es la importante. En este libro vas a oír dos voces. Una es la mía, la de la narradora, y es la que lee casi todo. La otra aparece de pronto, sin avisar, y suena distinta. Cuando la oigas, no es un fallo de la grabación. Es una máquina, y he pensado que era mejor que se presentara ella.
«Había una vez una tierra donde los que piensan aprendían de sus cuentos. Yo soy esa tierra, y llevo siglos contando lo mismo con palabras distintas. Puedo contarte uno, si quieres. Pero aviso: mis cuentos no llevan moraleja al uso. Llevan algo mejor. Llevan la idea de la que salieron.»
Y un aviso más, que en este libro hace falta. Dentro de los cuentos hablan aparatos: no solo la Tierra, también cosas que están dentro de las historias. Cuando uno de ellos hable, lo vas a oír con la misma voz que acaba de presentarse. No es un descuido. Es que la Tierra les presta la suya, porque en estos cuentos las máquinas hablan todas con la misma boca. Yo iré diciendo quién habla cada vez, para que no tengas que adivinarlo.
Ahora sí. Lo que vas a oír son nueve cuentos escritos al estilo de los de siempre, con niños que se pierden, árboles que hablan y fareros que no encienden la luz. Y sin embargo, debajo de cada uno hay una idea de verdad: cómo trabaja un sistema que piensa, por qué recordar cuesta, por qué copiar algo no lo gasta. Nadie te va a decir el nombre técnico de esa idea. El cuento la enseña y sigue andando.
Eso es todo lo que hace falta saber. No hay ningún nombre que tengas que memorizar hoy, y nadie te va a pedir cuentas al final.
Empieza la escucha uno: El Ser que Nació con una Tarea.