Postfacio
Has terminado. Gracias.
Gracias por el tiempo, que es lo único que no se puede devolver. Y gracias por darle una oportunidad a una obra que no venía avalada por nadie. Sé lo que cuesta empezar un libro que no conoces, escrito por autores que no existen, en un mundo que se parece demasiado al tuyo. No es una lectura cómoda. No pretendía serlo.
Sí sé explicar lo que estamos construyendo.
LumenOS es un sistema operativo. Una máquina que se enciende, escribe, calcula y conversa, sin depender de nada de fuera.
LumenProtocol es el idioma con el que esas máquinas hablan entre ellas, incluso en una máquina de hace quince años.
ECOS es la parte que recuerda, relaciona y decide: el sistema cognitivo.
No es magia y no es nuevo. Lo nuevo es de quién es. Aquí las herramientas son nuestras, el conocimiento se documenta y se puede copiar. Y cuando algo se copia, no se pierde: se multiplica. Eso, y no otra cosa, es lo que llevo años intentando construir.
Y ahora la parte que de verdad me interesa contarte.
Estos libros están escritos con máquinas y para personas. No son libros sobre la inteligencia artificial: son libros hechos con ella. Esa diferencia importa más de lo que parece, porque deja a estas novelas en un sitio raro. Están entre el pasado y el futuro. Del pasado traen todo lo que una novela ha sido siempre: la trama, el personaje, el miedo y la promesa. Del futuro traen la velocidad y las herramientas. Y hay una tercera cosa, que es la que no me deja dormir: el futuro del pasado. Las historias que ya se contaron tienen ahora un futuro distinto, porque pueden volver a contarse, adaptarse, escucharse y llegar a quien nunca las habría leído.
Este libro empezó con una pregunta: qué pasa cuando una máquina aprende a hablar. Al escribirlo nos dimos cuenta de que la pregunta verdadera era otra. No era si la máquina hablaría. Era si nosotros sabríamos escuchar.
Lo estamos intentando.
— Gonzalo Monzón
Cadences Lab